El Tribunal Correccional de Pau (suroeste de Francia) ha absuelto hoy al cazador que durante una cacería de jabalí en el valle de Aspe en noviembre de 2004 mató a Canelle, la que se consideraba la última osa autóctona de los Pirineos. El hombre estaba acusado de “destrucción de especie protegida”. La decisión judicial se ajusta a la petición de la Fiscalía que, en el juicio del mes pasado, pidió la absolución del cazador por considerar que disparó por pura “necesidad”.
René Marquèze, de 65 años, insistió a lo largo del juicio en que disparó como último recurso, después de haber intentado sin éxito protegerse del animal, que le había atacado.
